VI. BIBLIOTECAS
17.
Biblioteca Nacional de España.
Ana Santos Aramburo
La Biblioteca Nacional de España es la primera institución bibliotecaria del Estado español y cabecera de su sistema bibliotecario. Como todas las bibliotecas nacionales, su misión es reunir, conservar y difundir el patrimonio bibliográfico y documental de nuestro país. La propia historia de la Biblioteca y la procedencia de sus colecciones hacen de esta institución un lugar de obligada consulta para las investigaciones relacionadas con cualquier aspecto de la economía española a lo largo de la historia. Desde los primeros textos económicos, aparecidos en la segunda mitad del siglo XVI, hasta las últimas publicaciones editadas en España, su colección guarda, entre otros muchos tesoros, los textos de las figuras clave del pensamiento económico, así como las fuentes imprescindibles para la realización de cualquier tipo de estudio.
El origen de esta Biblioteca lo marca la llegada a España de Felipe V y la instauración de la dinastía borbónica. El 1 de marzo de 1712 se abre al público esta Real Biblioteca ya con importantes colecciones: la colección real perteneciente a los Austrias y la incorporación de destacadas bibliotecas privadas como la del Duque de Uceda o la del Arzobispo de Valencia Folch de Cardona, entre otras muchas. A lo largo de todo el siglo XVIII, la Real Biblioteca comienza a incrementar sus fondos y a publicar fuentes bibliográficas clave para el estudio de la cultura española. Sin embargo, durante los primeros años del siglo XIX la Biblioteca sufre las mismas convulsiones que la propia historia española: diversos traslados de sede y cambios de tendencia dificultan la consolidación de esta institución, hasta que en 1836 se transforma en Biblioteca Nacional y pasa a depender del Ministerio de la Gobernación. Durante estos años se produce un importante incremento de sus colecciones procedentes de las distintas desamortizaciones y la incorporación de notables bibliotecas privadas. El ingreso de nuevos ejemplares es tan elevado que es necesario pensar en una nueva sede, la sede actual del Paseo Recoletos, que se abre al público el 10 de marzo de 1896. Esta sede trae pareja la posibilidad de iniciar trabajos de ordenación e incremento de las colecciones, tarea que llevaron a cabo destacados directores como Marcelino Menéndez Pelayo y Francisco Rodríguez Marín. Tras el paréntesis de la guerra civil española, la Biblioteca Nacional abre nuevamente sus puertas e intenta consolidar su papel de cabecera delsistema bibliotecario español a través de varias leyes y reformas de su edificio, ya claramente insuficiente para acoger la creciente producción bibliográfica española, por lo que se inaugura en 1993 una nueva sede en Alcalá de Henares, destinada a conservar los ejemplares procedentes del depósito legal.
Su colección es la de mayor riqueza conservada en bibliotecas españolas. Esto se debe a dos factores fundamentales: la procedencia de sus colecciones, muchas de ellas de bibliotecas reales y privadas de personalidades relevantes, y el hecho de que en la Biblioteca Nacional se depositen todos los ejemplares publicados en España, según la legislación vigente del depósito legal. La colección de manuscritos está formada por más de 30.000 ejemplares, entre los que se encuentran más de 2.000 códices medievales y una importante colección de manuscritos literarios y de archivos personales. La colección de incunables supera los 3.000, y los impresos anteriores a 1830 forman un fondo bibliográfico de más de 500.000 ejemplares. La colección formada por las monografías modernas supera los 6.000.000 y crece a un ritmo vertiginoso. A estos impresos hay que añadir la colección de prensa histórica y la de prensa moderna que supera los 100.000 títulos. Existen además otras colecciones especiales como las de Bellas Artes, Cartografía, Música y Fotografía. Todo ello forma una muestra variada y extraordinariamente rica en cuanto a soportes y contenidos que es, sin duda alguna, lugar obligado para investigar cualquier aspecto relacionado con la historia, evolución y desarrollo del pensamiento español y de su creación artística y literaria.
La Biblioteca Nacional se encuentra en la actualidad inmersa en un importante proyecto de mejora y ampliación de sus servicios, así como de incorporación de las tecnologías de la información, con el objetivo de continuar un necesario proceso de mejora continua del servicio prestado a sus investigadores.
El catálogo bibliográfico en línea proporciona información de una parte importante de sus fondos. El Servicio de Información Bibliográfica (tanto presencial como a través de Internet) ofrece respuesta inmediata a las principales consultas que se plantean, y el acceso a recursos electrónicos posibilita la consulta de las principales bases de datos y publicaciones a texto completo.
El ambicioso proyecto de la Biblioteca Digital Hispánica (http://bibliotecadigitalhispanica. bne.es) permite el acceso al texto completo de las principales obras de la cultura española, y existe el proyecto de creación de un portal específico dedicado a los economistas españoles, a través del cual será posible consultar los textos clásicos de las figuras fundamentales de nuestra Economía.
Además de los servicios bibliotecarios propiamente dichos, la BNE es una institución básica de difusión de la cultura española a través de una serie de actividades culturales como exposiciones, conferencias y actividades de apoyo a la docencia.
Todo ello conforma la BNE del siglo XXI con una clara misión centrada en la conservación y difusión de sus colecciones y, a su vez, una importante apuesta por los proyectos de desarrollo que le permitan mejorar, cada día, el servicio que presta a sus usuarios y estar a, al propio tiempo, al mismo nivel que las grandes bibliotecas del mundo, lugar que por derecho propio le corresponde.