II. RESEÑAS
9.
Enciclopedia internacional de las mujeres
Cristina Carrasco Bengoa
Tradicionalmente, la historia la han escrito los hombres. Es decir, la interpretación de los hechos, la elaboración del conocimiento, la creación artística y todo tipo de manifestación racional y emocional ha estado mediada por una mirada masculina. Como resultado, la visión que tenemos del mundo responde a una determinada perspectiva que, sistemáticamente, ha ocultado la experiencia femenina: una idea de sociedad construida bajo el simbólico masculino que ha desvalorizado toda expresión o actividad realizada por las mujeres y ha universalizado las normas y valores propios de una cultura androcéntrica. Ahora bien, aceptar como "universal" lo que es propio del grupo dominante silencia las diferencias y niega la diversidad. De esta manera, en el caso que nos ocupa, las mujeres han quedado asimiladas al falso universal masculino, no siendo reconocidas como personas activas, con valores e identidad propia.
El papel de una ideología es hacer creer que "lo que hay" es "lo que debe ser" y que el mundo en el que vivimos es el mejor posible. De ahí que plantear una ruptura con lo establecido, intentar cambiar un conocimiento ancestral trasmitido por generaciones, no sea tarea fácil. Afortunadamente, desde hace algunas décadas, la situación comienza a cambiar. Las presiones de los movimientos de mujeres y feministas van influyendo notablemente en las distintas disciplinas, reclamando revisiones metodológicas y conceptuales. Se realizan profundas críticas a los cuerpos teóricos establecidos, revelando su incapacidad para dar cuenta del funcionamiento social y de las diferencias entre mujeres y hombres, y se desarrollan nuevas líneas de estudio, que se orientan fundamentalmente en tres direcciones. Por una parte, se trata de recuperar y dar valor a la experiencia de las mujeres, a sus actividades desarrolladas fuera del ámbito mercantil; por otra, de recuperar la palabra de otras mujeres que han permanecido silenciadas por las voces masculinas y, finalmente, de elaborar nuevos paradigmas que permitan el análisis desde una perspectiva más global que incluya a mujeres y hombres, como personas diferentes pero no desiguales.
En este marco se inscribe la Enciclopedia internacional de las mujeres. Una obra fruto de un enorme esfuerzo colectivo, realizada con una perspectiva de género y/o feminista y desde un profundo conocimiento práctico de las mujeres. Publicada originalmente en inglés en 2000 por Routledge (Routledge Internacional Enciclopedia of Women), en la obra participan más de 700 especialistas de numerosos países. La edición española que aquí se presenta (Edición especial para el ámbito hispanohablante), realizada por Editorial Síntesis, incorpora además veintiuna especialistas académicas españolas que tratan temáticas relacionadas específicamente con la situación de las mujeres en España. La supervisión científica la realizó Gloria Nielfa Cristóbal, y la coordinación de la traducción transcurrió a cargo de Rosa García Rayego; ambas profesoras de la Universidad Complutense de Madrid e integrantes del Instituto de Investigaciones Feministas de la misma Universidad.
La obra consta de cinco volúmenes y 948 entradas que dan cuenta de trece categorías temáticas: arte y literatura; cultura y comunicación; ecología y medio ambiente; economía y desarrollo; educación; salud, reproducción y sexualidad; historia y filosofía del feminismo; hogares y familias; política y Estado; religión y espiritualidad; ciencia y tecnología; violencia y paz; estudios de mujeres. Tal como especifican las propias editoras de la versión inglesa, estas áreas no son exhaustivas (ni pueden seguramente serlo), pero sí pretenden ser representativas de una amplia cobertura temática. Las áreas se definen sólo como instrumento metodológico, ya que posteriormente la obra se organiza por entradas ordenadas alfabéticamente. En algunos casos específicos, cuando el concepto es relevante –por ejemplo, feminismo– se realizan diversas entradas del mismo, categorizadas por zona geográfica, época histórica, dimensión política, etc. Esta forma de presentación, que incluye distintas dimensiones del término, respeta la diversidad y enriquece el conocimiento.

Las entradas –en general, con la diversidad que impone una obra tan colectiva– son claras, directas y rigurosas. Cada una de ellas se acompaña de referencias bibliográficas básicas y de información sobre otras entradas de temas relacionados, lo cual facilita la búsqueda y permite acceder a distintas dimensiones del término. Lo sugerente del contenido, junto a la forma de elaborar las entradas, incita a la búsqueda de más información, estimula el conocimiento y despierta el interés por el saber sobre estas nuevas propuestas.
Realizar un recorrido por las distintas entradas da cuenta de algunos aspectos interesantes. Primero, permite comprender las profundas rupturas conceptuales que se establecen con la "ciencia y el conocimiento oficial" cuando el tratamiento de los temas no está mediatizado por un sesgo androcéntrico. Segundo, muestra que la historia de las mujeres, como protagonistas con pensamiento propio, no es algo menor que pueda incorporarse como un añadido al conocimiento ya construido, sino que obliga a romper con los paradigmas dominantes. Y, por último, señala un hecho innegable: la participación creciente de mujeres de distintos ámbitos sociales en el estudio y la investigación sobre los llamados "temas de mujeres".
La Enciclopedia está dirigida a un amplio abanico de lectores/as, no necesariamente académico o especialista, ya que combina de forma inteligente un enfoque académico con otro de interés general. Puede ser de gran utilidad tanto para personas que se dedican a la investigación sobre temas de mujeres como para estudiantes o personas que están interesadas en conocer estas nuevas perspectivas. A estas últimas, les permite descubrir, por ejemplo, que conceptos habitualmente considerados genéricos como democracia o libertad, o situaciones que se suponen análogas para mujeres y hombres como la pobreza o la violencia, dejan de ser universales cuando se aceptan las diferencias históricas, sociales y culturales entre mujeres y hombres.
Si cabe señalar alguna debilidad de la Enciclopedia es su centralidad en el mundo anglosajón y, en particular, en Estados Unidos. El 45% de las colaboradoras son estadounidenses y el 70% pertenecen a tres países: Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia. A pesar de que en la introducción de la obra se señalan algunos problemas de orden práctico que habrían impedido contar con mayor número de colaboradoras, el tratamiento de algunos temas se habría enriquecido si hubiesen estados tratados por autoras de la propia región, como aquellos que hacen referencia a América Latina o al continente africano.
En cualquier caso, esta debilidad no resta ni mérito ni importancia a la Enciclopedia. Es una obra de incuestionable valor, avalado por la categoría de las autoras que participan, y de innegable necesidad porque recoge la experiencia de las mujeres en una multitud de ámbitos, planteando rupturas con los saberes tradicionales y mostrando la transversalidad de esta nueva perspectiva. Desde la ciencia a las religiones, desde el arte a la política o desde la violencia a la paz; en todas las dimensiones humanas los resultados son sorprendentes si se miran bajo un prisma no androcéntrico. A visibilizar estas nuevas miradas contribuye notablemente la Enciclopedia internacional de las mujeres.