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IX.   INFORMES DE ECONOMÍA ESPAÑOLA

24.
Recomendaciones para no perder el ritmo de crecimiento

María Nieves García Santos

Libro: Economic Survey of Spain 2007

LA Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publica, con una cadencia de uno a dos años, informes (economic surveys) en los que revisa la situación concreta de los países. El anterior informe sobre España fue publicado en 2005 y el próximo se prepara para finales de 2008. Los estudios de revisión sobre los países se completan con otras notas breves que se incluyen en la publicación periódica del organismo OECD Economic Outlook. Así, en el número 80 de esta serie, publicada en noviembre de 2006, se recogían ya una estimación del crecimiento de la economía española para 2006 (3,7%) y las previsiones de una cierta moderación para 2007 y 2008. A pesar de la brevedad de la referencia incluida en los outlooks, en ese número se incluían las recomendaciones de que se debería aplicar una política fiscal más restrictiva para contribuir a reducir las presiones de demanda, que se reflejaban en la inflación, pero además se consideraban necesarias reformas estructurales que introdujeran competencia en sectores protegidos. También se recomendaba que se redujera el uso de cláusulas de indexación salarial para evitar la alimentación de presiones inflacionistas.

Las recomendaciones de la OCDE para la economía española se vienen repitiendo de forma muy similar en los últimos diez años. Parece que su diagnóstico no se ha modificado y, aunque ciertos problemas permanecen, no se puede ignorar el importante avance que se ha registrado en este periodo, ni tampoco la aparición de nuevos riesgos.

El Economic Survey sobre la economía española comienza con un resumen ejecutivo y con una sección en la que se recoge el diagnóstico realizado por la OCDE, así como sus recomendaciones. Las recomendaciones son el resultado del análisis realizado por el organismo y, por tanto, son citadas con profusión, pero es de mayor interés el análisis más extenso que se hace en los capítulos, que los convierte en obligada lectura. El informe está estructurado en cinco capítulos, algunos de los cuales terminan con diversos anexos en los que se analiza con mayor profundidad algún tema relacionado. También se incluyen en los capítulos recuadros donde se subrayan cuestiones interesantes señaladas en el texto.

El capítulo 1 –”Principales retos de política”– describe, en términos generales, la evolución reciente de la economía española y los problemas que se han ido acumulando. Estos problemas, que cuestionan la perdurabilidad de la expansión, son la erosión de la competitividad debida al elevado diferencial de inflación con el área euro, la evolución del sector de la vivienda y la acumulación de deuda por las familias, y el reducido crecimiento de la productividad. Además, aunque se reconoce que el logro en la reducción del déficit público ha sido importante, la OCDE señala que puede ser insuficiente para enfrentarse con el envejecimiento de la población. La recomendación que deriva del análisis de la situación es que la política económica española tiene que seguir insistiendo en las reformas estructurales, acelerando incluso el ritmo señalado en el Plan Nacional de Re-formas aprobado por el Gobierno en 2005.

Dentro del capítulo 1 se incluyen dos recuadros, ambos referidos a la inmigración. En el primero se ofrece una medida del impacto económico de los flujos inmigratorios sobre variables como el PIB, la renta per cápita, el saldo presupuestario y el déficit corriente. Sólo como muestra de los impactos, se destaca que la mitad del crecimiento del PIB en los últimos cinco años se atribuye directamente a la inmigración, que además ha contribuido a la reducción de la NAIRU en dos puntos porcentuales desde 1994 (sobre un descenso total de 10 puntos). En el segundo recuadro se incluye un comentario sobre la conveniencia de revisar la política de inmigración, cuestión que se reconoce difícil. Las propuestas que se comentan apuntan a la conveniencia de analizar las necesidades del mercado de trabajo en relación con la capacitación de los inmigrantes o de vincular los permisos a tener determinados niveles de formación.

El capítulo 1 termina con un anexo en el que se repasan los avances en diversas reformas estructurales, que es de gran utilidad por su concisión. También es interesante, por la misma razón, la relación de medidas incluidas en el Plan Nacional de Reformas incluido en la tabla 1.6.

El capítulo 2 se dedica más específicamente a analizar los riesgos que amenazan el crecimiento económico, y nuevamente concluye con recomendaciones para solventarlos. Su título es expresivo: "Volver a un crecimiento más sostenible". La OCDE reconoce que constituye un record haber registrado trece años de crecimiento económico sostenido. No obstante, señala el riesgo de su continuidad debido a la acumulación de desequilibrios como el deterioro producido en el déficit por cuenta corriente, consecuencia de la pérdida de competitividad por el diferencial de inflación, y de la presión continuada de la demanda interna, especialmente en la inversión en construcción, pero también en el consumo privado.

Hay que señalar que la holgura financiera y la facilidad de crédito hipotecario explican la demanda de viviendas y el auge en la construcción y, por tanto, el importante incremento en sus precios. Además, la vivienda se ha convertido en una alternativa al ahorro, dada la baja rentabilidad de los activos financieros. Otros factores que explican el boom son demográficos: la formación de hogares, la participación femenina en el trabajo, los flujos de inmigración. La OCDE destaca que también el tratamiento fiscal ha favorecido la demanda de viviendas. La consecuencia es que la ratio de vivienda en propiedad es la más alta de la OCDE (82%).

La demanda de viviendas ha contribuido al crecimiento económico, pero también al alza de precios de un 130% en diez años. En consecuencia, la carga financiera por la compra de vivienda ha aumentado, aunque, gracias a los reducidos tipos de interés, aún se encuentra en un nivel sostenible. Según la OCDE, las familias gastan un 30% de su renta anual en la compra de vivienda, aunque el endeudamiento hipotecario alcanza un 115% de la renta disponible.

Hay evidencia de que los precios de las viviendas en España están sobrevalorados, reconoce la OCDE, pero es difícil predecir cómo se producirá el ajuste. Lo más plausible es que se estabilice su aumento, en lugar de descender, aunque aquel escenario también tendría repercusiones sobre la economía vía efectos riqueza y, principalmente, vía un freno en el sector de la construcción. Los escenarios económicos para los próximos años ya tienen en cuenta estos posibles ajustes moderados. En relación con las propuestas de política económica, la OCDE se centra en la recomendación de fomentar el mercado de alquiler, principalmente. También se hacen sugerencias para flexibilizar la repuesta de la oferta y mejorar el tratamiento fiscal de la compra de viviendas.

En este capítulo 2 se incluyen cinco recuadros, todos ellos dedicados a profundizar los problemas de la economía española: el déficit externo, la elasticidad de los impuestos, el sistema de negociación colectiva, el tratamiento fiscal de la vivienda y, por último, las recomendaciones clave para volver a un crecimiento sostenido.

En el capitulo 3 se abordan las cuestiones fiscales a medio y largo plazo. Se comienza reconociendo la mejoría en las cuentas del sector público en los últimos años, aunque la OCDE considera que puede ser insuficiente, dado el momento del ciclo económico en que se encuentra la economía. Las autoridades españolas se han comprometido a continuar con una política de control del déficit público, y se han tomado medidas para aumentar la eficiencia del sector público a la vez que se han tenido en cuenta los efectos del envejecimiento de la población y las futuras necesidades de rentas de jubilación o demandas de cuidados de salud. En el capítulo se analizan los factores que influirán en los ingresos y en los gastos públicos. Las recomendaciones, el único recuadro del capítulo, van dirigidas a garantizar la consistencia entre las diversas proyecciones que se manejan por las autoridades.

Los capítulos 4 y 5 se dedican a temas de reformas estructurales que son clave para el futuro de la economía española. En el 4 –”Reforzar la innovación”– se señala que fomentar el uso de nuevas tecnologías es crucial para mejorar el crecimiento de la productividad. España no se caracteriza por la innovación tecnológica, y ello puede estar influido por la estructura de los estudios medios y superiores, por la política de competencia o por la inexperiencia en la financiación de proyectos de capital-riesgo. Aunque el Gobierno también ha puesto en marcha algunas iniciativas, aún es pronto para ver resultados.

Aparte del recuadro correspondiente a las recomendaciones, el capítulo 4 tiene otro, breve, sobre el valor de la educación universitaria y, además, tres interesantes anexos: el primero dedicado a la organización e instrumentos de la política de innovación, el segundo con una evaluación sobre las ayudas para la contratación de investigadores en las empresas, y el tercero sobre el papel de los centros tecnológicos.

Las reformas estructurales analizadas en el capítulo 5 se dirigen a mejorar los mercados de bienes y servicios, lo que viene siendo una petición tradicional de los organismos internacionales. El funcionamiento eficiente de esos mercados es una condición necesaria para que se produzca una buena asignación de recursos, se reduzcan los costes y haya un buen clima para la iniciativa empresarial. En el capítulo, se describen las iniciativas recientes en estos campos, que atañen a sectores como el eléctrico y el de distribución. También en el ámbito de mejora del funcionamiento de los mercados se consideran las iniciativas dirigidas a mejorar el gobierno corporativo de las empresas. En este capítulo sólo hay dos recuadros: uno, muy breve, con las principales características del mercado eléctrico y otro, el habitual de recomendaciones.

Como se ha señalado anteriormente, las recomendaciones se incluyen en una sección previa a los capítulos. Se pueden resumir las principales: 1) necesidad de tener objetivos fiscales más ambiciosos; 2) estabilización del mercado de la vivienda; 3) mejora del funcionamiento de los mercados de productos; 4) reforma del proceso de formación de salarios; 5) mejora de la política de innovación; 6) mejora de la educación, y 7) mejora del marco general de competencia.

El Economic Survey sobre la economía española es una publicación que debe ser leída por todos los economistas que se dediquen al seguimiento de la coyuntura económica, ya que proporciona una base que pone en perspectiva la información periódica y los análisis de coyuntura que, con carácter mensual o trimestral, elaboran distintas instituciones. Además, supone un complemento al análisis más profundo realizado por el Banco de España en su Informe anual.

Es recomendable, además, leer el Economic Survey dedicado al área euro, publicado también en enero de 2007, dado que las decisiones de política monetaria se producen en ese marco. Es interesante así mismo situar la economía española en el conjunto, viendo sus diferencias positivas y negativas. Las recomendaciones que la OCDE emite para el área euro reiteran la necesidad de reducir la rigidez del mercado laboral, mejorar la competencia en sectores aún protegidos, y avanzar en la integración de los mercados financieros.