II. RESEÑAS
13.
La última reedición
del Begg, Fischer
y Dornbusch
José Isidoro García del Paso

El texto introductorio a la Teoría
Económica que nos ocupa va adquiriendo
una cierta solera en el mercado editorial,
pues no en vano alcanza ya con ésta
su octava edición. La historia de esta
obra se remonta a los manuales originales
redactados por los profesores Dornbusch
y Fischer a finales de los años setenta para
la editorial McGraw-Hill y dirigidos al
público norteamericano. Con el fin de introducirse
en el mercado británico, el
profesor David Begg se incorporó al proyecto
editorial en ediciones posteriores.
De hecho, podría decirse que Begg es básicamente
el autor de esta octava edición,
ya que el profesor Rudiger
Dornsbuch falleció hace algunos años y
Stanley Fischer abandonó sus labores
académicas hace ya más de una década,
para ocupar altos cargos en el Fondo
Monetario Internacional, el conglomerado
Citigroup y el Banco Central de
Israel. Resultado de estos avatares es que
en el Reino Unido a este manual se le conozca
como "el Begg", que la práctica totalidad
de los ejemplos, casos y datos estadísticos
que incluye procedan de la
economía británica o que catorce de los
dieciséis profesores revisores del texto
pertenezcan a universidades del Reino
Unido. Seguramente debido a este sesgo
geográfico, McGraw-Hill Interamericana
de España ha encargado al profesor
Andrés Fernández Díaz la elaboración de
dos capítulos de contenido básicamente
estadístico sobre la evolución económica
de España y de algunos de los principales
países de América Latina.
La obra se divide en seis partes, que en
buena medida engloban el conocimiento
convencional actual en el ámbito de la
Teoría Económica. Tres capítulos de naturaleza
metodológica e instrumental se
incluyen en la primera parte, antes de pasar
al análisis de la Microeconomía, tanto
en su vertiente positiva –segunda parte,
capítulos 4 a 14, dedicados a las teorías
de la decisión del consumidor, la producción
empresarial, la estructura de los
mercados de bienes y de factores productivos,
el riesgo y la incertidumbre–
como normativa –tercera parte, capítulos
15 al 18, centrados en los efectos externos
y los fallos del mercado, los efectos
de la imposición y el gasto público, las
políticas industriales y de defensa de la
competencia y el tratamiento de los monopolios
naturales. La cuarta parte de la
obra (capítulos 19 al 32) se dedica al
análisis macroeconómico, primeramente
de la economía cerrada y después de la
economía abierta (balanza de pagos y regímenes
de tipo de cambio), prestándose
atención específica a los modelos de crecimiento
económico (capítulo 30) y del
ciclo económico (capítulo 31). La quinta
parte del manual (capítulos 33 a 37) hace
uso de los análisis micro y macroeconómico
previos para arrojar luz sobre las
interacciones económicas intrarregionales
y mundiales, tanto en el ámbito comercial
como en el de los sistemas financieros
y de tipo de cambio, con especial
cobertura del proceso de integración
económica europea y de la situación de
los países menos desarrollados. La sexta y
última parte incluye los dos capítulos redactados
por el profesor Fernández Díaz,
destinados a dotar a la obra de un mayor
atractivo de cara a los lectores de habla
hispana, y donde se aportan datos recientes
y proyecciones de futuro para la economía
española y algunas de las más importantes
de América Latina (Argentina,
Brasil, México y Chile).
Los manuales introductorios de Teoría
Económica, y el del profesor Begg no es
una excepción, suelen incluir buena parte
del amplio conocimiento económico convencional
existente, tratando al mismo
tiempo de reducir el instrumental matemático
utilizado a la mínima expresión y
de evitar volúmenes enciclopédicos que
pudieran desanimar a los potenciales lectores.
Estas decisiones se convierten, sin
embargo, en un arma de doble filo, puesto
que tanto la ausencia de instrumental
matemático –con el consiguiente predominio
en exclusiva de las explicaciones
verbales y de las herramientas gráficas como las limitaciones de espacio autoimpuestas
impiden en ocasiones una presentación
de los conceptos económicos
subyacentes con el rigor y el detalle necesarios,
que –por el contrario– sí suelen estar
presentes en los manuales al uso de nivel
intermedio que abordan separadamente
la Microeconomía, la Macroeconomía y
la Teoría del Comercio Internacional.
El manual de Begg no está exento de
estas debilidades. Por ceñirnos –como botón
de muestra– sólo a algunos aspectos
centrales del análisis macroeconómico
presentado, podemos citar la escueta derivación
de los equilibrios en los mercados
de bienes y financieros (las denominadas
curvas IS y LM), para la que sólo se
utilizan dos páginas y dos gráficos (capítulo
24), la minimalista presentación conjunta
de la regla de política monetaria (la
denominada regla de Taylor) y de la curva
de demanda agregada de la economía
en sólo dos páginas y dos gráficos y sin
una previa introducción del concepto
crucial de tipo de interés real "neutral", la
derivación de la curva de oferta agregada
a largo plazo en una sola página y un único
gráfico (capítulo 25), o la presentación
verbal en un par de páginas de la teoría
del ciclo económico de origen real, sin
analizar previamente las decisiones intertemporales
de consumo y de oferta de
trabajo ni su interconexión con las decisiones
de producción de las empresas (capítulo
31).
En resumen, Economía, de Begg et al.,
es un compendio atractivo del estado presente
de la ciencia económica, seguramente
de utilidad para lectores que deseen
una actualización de conocimientos
previos, pero de compleja digestión para
principiantes, por lo que no resulta muy
recomendable como material docente básico
en los tradicionales cursos universitarios
de Introducción a la Economía.