Libros de Economía y Empresa - Fundación Caja Duero

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II.   RESEÑAS

11.
Dos opiniones sobre el efecto mariposa en la segunda deslocalización.
I

Begoña Prieto y Alicia Santidrián

Libro: "Valor razonable de los activos intangibles: el efecto mariposa de la segunda deslocalización"

La propuesta de Nomen sobre valoración de los activos intangibles resulta muy oportuna en un momento de cierta confusión conceptual sobre el tema. Con carácter general, se pueden señalar tres ideas fundamentales: proporciona una nueva visión de los activos intangibles (AI) desde su capacidad de generar utilidades económicas; identifica a los AI como activos sin propiedades físicas o normativas que limiten cuantitativamente las utilidades percibidas de ellos, y anticipa que no se puede estimar un valor de mercado (valor razonable) para AI con utilidades únicas, sólo un valor de uso para un usuario específico: valor subjetivo.

A lo largo de los diez capítulos de los que consta el libro, podemos encontrar múltiples e interesantes ideas con respecto a la definición, clasificación y valoración de estos activos, con diversos ejemplos. Adicionalmente, el autor plasma sus reflexiones en un esquema gráfico que va completando a lo largo del libro y que ayuda al lector a discernir entre las posibilidades de aplicación de uno u otro criterio.

Con respecto a la diferenciación entre activos materiales (AM) e intangibles, el capítulo 2 señala cómo la mera presencia o ausencia de sustancia física es un falso criterio de distinción entre AM y AI. Para el autor, el criterio debe centrarse en las utilidades: percepción del usuario de la capacidad de los AI para satisfacer sus necesidades y proporcionar satisfacción. El valor económico de "algo" es una percepción humana correspondiente a las utilidades percibidas por el observador y es subjetivo. Surge así un nuevo criterio de demarcación (ver cuadro en esta página).

A lo largo de los siguientes capítulos encontramos los diferentes tipos de activos intangibles según sus utilidades, surgiendo en cada categoría diferentes problemas para la determinación del valor razonable:

A. Activo intangible que no otorga utilidades a los productos o servicios que lo incorporan (el mercado no percibe utilidad alguna, valor cero). En torno al 95% de las patentes no son viables y muchos diseños nunca llegan a ser incorporados a productos.

B. Activo intangible con utilidades a las que también puede acceder la competencia. Dos casos no excluyentes:

1. AI con movilidad. Licencia no exclusiva; por ej. licencia s/tecnología VHS o DVD. Todo fabricante de reproductores, grabadores o soportes que lo solicite puede acceder a estas tecnologías mediante licencias no exclusivas. El mercado actúa determinando el valor del AI.

2. AI con utilidades sustituibles por las derivadas de otro AI. El mercado percibe utilidades similares en los bienes o servicios que incorporan otros AI.; es decir, el mercado considera que más de un AI satisface sus necesidades funcionales, sociales, etc.; por ejemplo, licencias de personajes de dibujos animados para su aplicación a camisetas (merchandising), o franquicias de restaurantes de comida rápida, o derechos de emisión de catálogos de películas antiguas para la programación televisiva de complemento. Estamos, en realidad en un mercado abierto, donde el mecanismo de precios tenderá a fijar unas horquillas de precios.
Si la licencia de la Pantera Rosa se dispara de precio, los fabricantes textiles dejan de contratarla y contratan una licencia de otro personaje, como puede ser Mickey Mouse. De hecho, las licencias que se otorgaron para la aplicación de Cobi a productos de merchandising se hicieron dentro de los parámetros de mercado (cesión de los derechos de la mascota).
Se trata, por supuesto, de AI únicos, pero con utilidades sustituibles.

C. Activo intangible con utilidades únicas, superiores, insustituibles; por ejemplo, grandes marcas o patentes que protegen importantes adelantos médicos. Carecemos de una base para determinar objetivamente un uso razonablemente probable, por lo que una posibilidad sería el valor de uso, lo cual entra en contradicción con las NICs. Por ejemplo, ¿Cuál es el empleo razonablemente probable de la patente de Viagra o de la marca Patek Philippe? Dependerá de si su titular decide producir mil relojes al año o si decide entrar en una espiral de franquicias.

La imposibilidad de usar el valor de mercado es un problema importante, pues, por un lado, este tipo de AI es uno de los factores principales en las combinaciones de negocios, y por otro, a la hora de aplicar el test por deterioro, no es posible hablar de valor de mercado; es decir, nos quedamos sin una referencia del importe recuperable o mayor valor entre el precio de venta neto (=valor de mercado o razonable) y el valor de uso.

El análisis de la directiva GN4 del Internacional Valuation Standards Committee, emisor de las IVS, permite al autor adentrarse en las bases de valoración para estos activos, proponiendo diferentes alternativas.

En síntesis, el autor señala diferentes bases de valoración, en función de las categorías propuestas: activos con utilidades sustituibles, activos con movilidad y activos con utilidades únicas. La diversa naturaleza de los elementos que se incluyen bajo la denominación de activos intangibles obliga a buscar soluciones realistas a los problemas de valoración, los cuales se ponen de manifiesto al tratar de establecer el valor razonable de estos activos. Soluciones que, aun pudiendo presentar limitaciones, son, en cualquier caso, posibles vías a explorar para proporcionar una base de valoración en un tema como el de los intangibles, que pocas veces es abordado de una forma tan detallada.

II

María Campos Fernández

El nuevo marco contable internacional replantea y abre el debate teórico sobre la definición, valoración y contabilización de los activos intangibles. Este libro es el primero de la nueva colección del Instituto de Análisis de Intangibles, su autor Eusebio Nomen es un experto en el tema y esta publicación supone una importante contribución conceptual y teórica.

El título y subtitulo despiertan la curiosidad intelectual del lector. Valor razonable de los activos intangibles supone el estudio de su valoración, una de las problemáticas más complejas y difíciles de resolver en el ámbito de la contabilidad, de la información financiera y en definitiva, de la economía y de la empresa. El efecto mariposa de la segunda deslocalización, sugerente subtítulo, abre interrogantes para el lector que se cuestiona sobre la posible relación entre dos títulos aparentemente tan distintos. El efecto mariposa, analizado por Edward Lorenz, parte de la teoría del caos, y se basa en la idea de que pequeñas variaciones en las condiciones iniciales de un sistema dinámico, como pequeñas diferencias en los datos de partida, pueden producir grandes diferencias en el resultado final.

El libro presenta los aspectos más complejos con método, con pedagogía y con la simplicidad que sólo un experto, un conocedor en profundidad de la materia, puede aportar. El enfoque es práctico y directo, planteando soluciones, desde la perspectiva del analista, del investigador, pero sobre todo del profesional de la materia. Los activos intangibles han sido objeto de innumerables investigaciones y debates, comenzando por la propia indefinición del término.

Los activos intangibles son aquellos que no son tangibles, y a partir de ahí todo un abanico de posibilidades se abre, el avance tecnológico, científico y del conocimiento contribuye a la confusión aportando nuevas figuras de difícil asignación terminológica. Los sistemas de valoración no son, ni han sido históricamente, únicos, y son protagonistas de grandes debates sobre su objetividad y fiabilidad.

En primer lugar, se realiza una aproximación a la definición de activo intangible, poniéndose de manifiesto la falta de consenso sobre su definición, aunque sí existe un acuerdo sobre la denominación de activo inmaterial. Según la Norma Internacional de Contabilidad (NIC) 38, de marzo de 2004, y la Norma de Contabilidad Financiera (Financial Accounting Standard, FAS) 142, un activo intangible es un activo identificable, no monetario y carente de sustancia física. Aunque, pueden existir activos intangibles que están contenidos en una sustancia física, tal como un disco compacto (en el caso de un programa de ordenador), en documentación legal (en el caso de una patente o licencia), o en una película, como señala la NIC-38.

Para discernir si contablemente son elementos pertenecientes al activo inmaterial o material se debe atender al criterio, fijado en la propia NIC-38, de juzgar cuál de los elementos es más significativo. Sin embargo, el organismo emisor de esta norma, el Comité de las Normas Internacionales de Contabilidad (International Accounting Standards Board, IASB), no define ni desarrolla el criterio de significación. En aras a la resolución de este problema, el autor introduce la concepción económica de utilidad, entendiendo por tal la capacidad de asignar y ejecutar funciones para satisfacer necesidades y generar bienestar. En consecuencia, el activo intangible se redefiniría como un activo que carece de propiedades físicas o normativas que limiten cuantitativamente las utilidades percibidas en el activo.

Posteriormente, se aborda la dificultad de diferenciar conceptualmente un activo y un recurso. Tanto desde la perspectiva de las Normas Internacionales de Con. tabilidad como para las Normas Internacionales de Valoración, un activo es un recurso del que se esperan beneficios futuros. El ISB matiza que el beneficio debe ser beneficio económico y que los recursos deben estar controlados por la empresa. De esta forma se clarifica el término de activo, pero se plantea el problema de la consideración del capital humano, de la cartera de clientes u otros. Pero si tenemos en cuenta la propuesta de redefinición de los activos intangibles elaborada por el autor, podemos diferenciar aquellos que presentan utilidades sustituibles, o si son únicas (marcas muy conocidas o patentes), o sin son utilidades únicas con movilidad, como el caso de la tecnología DVD, o sin movilidad, cuando los titulares se reservan su uso exclusivo. Esta diferenciación es fundamental para abordar la valoración a través del valor razonable.

Otro problema es el del reconocimiento (incorporación de un activo al balance) de los recursos intelectuales como activos intangibles. Según la NIC-38, los gastos producidos en la fase de desarrollo son gastos de ejercicio, por lo que los recursos intelectuales invertidos en el proceso no se reconocerían como activos. Para el autor, este hecho conlleva una importante dificultad en la contabilización de la investigación, el desarrollo, la innovación y el diseño como activos de la empresa. En este sentido, cabe señalar que doctrinalmente este problema no está resuelto; existen magníficas aportaciones teóricas al respecto, pero el debate sigue abierto.

Otro de los ejes centrales de este libro es el de la valoración de los activos intangibles. Desde la óptica de la normativa contable internacional (NIC-38), los activos intangibles que se adquieran de forma separada e independiente se valorarán por el coste histórico. La dificultad surge en el caso de adquisiciones como parte de una combinación de negocios, donde el sistema de valoración es el del valor razonable, entendido como el importe por el cual puede ser intercambiado un activo entre un comprador y un vendedor interesados, y adecuadamente informados, en una transacción libre. Para el Comité de las Normas Internacionales de Valoración (International Valuation Standards Committee, IVSC) que emite las Normas Internacionales de Valoración (International Valuation Standard, IVS) el valor de mercado es una estimación del importe al que se debería intercambiar un activo, y el valor razonable es el valor de mercado cuando cumple con el criterio de venta adecuado y la ausencia de elementos de compulsión o de obligación. Desde esta misma perspectiva del IVSC, para realizar una valoración objetiva del valor de mercado, previamente se ha debido determinar el mayor y el mejor uso del activo (highest and best use). Pero el problema es conciliar, si es que es posible, en primer lugar, los criterios contables y los del IVSC; en segundo lugar, discernir sobre qué se entiende por valor de uso y, finalmente, la aplicación a los activos intangibles. Para dar solución a todos estos interrogantes, el autor del libro propone un mapa de valoración que utiliza el criterio de la diferenciación entre utilidades sustituibles, únicas, con o sin movilidad, para poder asignar los posibles y diversos sistemas de valoración; a la par que expone la necesidad de una nueva directiva para la valoración de activos intangibles.

El libro concluye realizando la simbiosis de los títulos, ya que se relacionan los diferentes sistemas de contabilización de los activos intangibles, su repercusión en materia fiscal y la generación de potenciales ventajas comparativas derivadas de la localización de las empresas productoras, pudiendo provocar una segunda deslocalización en el ámbito de la Unión Europea. Las pequeñas variaciones en el tratamiento contable de los activos intangibles pueden provocar grandes diferencias en el resultado y, en consecuencia, la asunción de importantes y relevantes tomas de decisiones.