II. RESEÑAS
10.
Reflexiones sobre el
mercado de trabajo europeo.
José Andrés Fernández Cornejo
La economía laboral constituye una
de las áreas más dinámicas de la investigación
en Economía, y si bien posee vínculos
con otras disciplinas correspondientes a
otras ciencias (Sociología del Trabajo, Psicología
Laboral, etc.), esa inclinación a la
interdisciplinariedad no impide que la Economía
Laboral tenga una entidad propia
muy marcada, la cual viene condicionada
por la aplicación del análisis teórico y de
los métodos cuantitativos de la Economía
al estudio del mercado de trabajo.
Parece que en España esa importancia
de la Economía Laboral no se corresponde
con una edición proporcional de libros
de texto sobre ella. Esto tiene que ver, en
parte, con el hecho de que existe una excelente
oferta de libros de texto estadounidenses
(McConnell et al., 2003; Borjas,
2005; Cahuc y Zylberberg, 2004) que no
pueden menos de considerarse como
obras imprescindibles para los investigadores
que deseen especializarse en el campo
de la Economía Laboral. El contenido
y la estructura de estos manuales es muy
similar: se recogen los principales ámbitos
de investigación desarrollados dentro de
la Economía Laboral, y para cada uno de
ellos se exponen los principales aspectos
teóricos y se revisa la literatura empírica
existente sobre los mismos1. Asimismo,
tanto estos contenidos como las teorías
empleadas en ellos se puede afirmar que
recogen, en una medida importante, la visión
ortodoxa, o "neoclásica", de la Economía
Laboral.
No obstante, tanto en España como en
general, en el ámbito europeo, sí existe una
tradición en materia de publicación de libros
o monografías sobre la evolución del
mercado de trabajo, en un sentido eminentemente
macroeconómico y con un énfasis
relativamente marcado en el análisis
del problema del desempleo, lo que no resulta
sorprendente si se tiene en cuenta la
importante incidencia de dicho fenómeno
en el mercado de trabajo europeo. Pues
bien, el libro de Palacio y Álvarez se aproxima
más a este segundo tipo de obra.
El libro se abre con un primer capítulo
dedicado a una visión general del mercado
de trabajo y de las relaciones laborales. En él,
además de ofrecerse las preceptivas definiciones
y delimitaciones de lo que constituye
el campo de la Economía Laboral, es de
destacar el epígrafe dedicado a la remuneración
del factor trabajo, en el que se realiza
una breve recorrido retrospectivo que abarca
desde la teoría del valor trabajo de los
clásicos hasta la teoría neoclásica, imperante
en la actualidad, que relaciona el salario
con la productividad marginal del trabajo.
El resto del libro se estructura en tres
partes. La primera de ellas, de carácter fundamentalmente
teórico, abarca los capítulos
del 2 al 5, y presenta los conceptos y cuestiones
teóricas básicas que deben conocerse
para poder abordar un análisis riguroso de
los mercados de trabajo. En este sentido, el
capítulo 2 expone el funcionamiento básico
del mercado de trabajo, empezando con
el modelo neoclásico u ortodoxo de oferta
y demanda de trabajo en condiciones de
competencia perfecta –punto de partida y
modelo canónico en todo análisis teórico
del mercado laboral–, siguiendo con las teorías
del mercado dual de trabajo, y finalizando
con el modelo macroeconómico de
determinación de los precios y los salarios
en competencia imperfecta (Layard et al.,
1991), que constituye hoy día el marco básico
con que abordar los factores que determinan
la tasa de paro “natural” o “de
equilibrio”2. El capítulo 3 ahonda en ese
análisis: delimita las diferencias entre los
diversos tipos de desempleo (friccional, estructural
y keynesiano); realiza un recorrido
panorámico por los diferentes modelos
explicativos del desempleo, desde el decenio
de 1950 hasta la actualidad; aborda las
aportaciones realizadas en el marco de la
curva de Phillips; recala nuevamente en el
enfoque de síntesis de Layard-Nickell-Jackman
y en su fundamentación microeconómica
de la mano del modelo insiders-outsiders,
y por último, analiza el fenómeno de
la persistencia del desempleo en Europa.

El capítulo 4 se dedica al análisis microeconómico
de la determinación de los
salarios y la negociación colectiva. Éste tiene
una extensión y una densidad bastante
superiores a las de los dos capítulos anteriores,
y ello no es casual, ya que en él se
expone una concepción alternativa del mercado
laboral. En efecto, los autores postulan
que la existencia de un salario por encima
del nivel competitivo no es nunca
una consecuencia exclusiva de la falta de
competencia en el mercado de trabajo, sino
de las restricciones a la competencia en
el mercado de productos; y que, por tanto,
el paro no se puede solucionar simplemente
introduciendo más competencia en el
mercado laboral para reducir el salario, sino
que es en el mercado de productos en
donde hay que poner el énfasis a la hora de
introducir más competencia. Al mismo
tiempo, y en línea con la Nueva Escuela
Austriaca (Kirzner, 1973; Machovec,
1995), los autores consideran una definición
diferente del concepto de competencia
económica, conocida como "competencia
a través de la innovación", según la cual
la competencia no se reduce a la etapa de
comercialización y al consiguiente ajuste
de precios a corto plazo, sino que abarca
todas las fases del proceso productivo, incluyendo
el diseño del producto (diferenciación
del producto) y la forma de producirlo,
y tiene, por tanto, su núcleo principal
en la producción propiamente dicha.
El capítulo 5, dedicado al análisis de la
evolución de los mercados de trabajo en
Europa y España, sirve de transición entre
la primera parte,más teórica, y la segunda,
que tiene un carácter más práctico y orientado
hacia la política de empleo.
La segunda parte se abre con el capítulo
6, dedicado a las políticas activas y pasivas
contra el desempleo. En él se recogen
los aspectos básicos de las políticas activas
de empleo, y a continuación se exponen
las estrategias existentes en esta materia en
la UE y en España. En el capítulo 7 se
aborda la cuestión de la flexibilidad y la
desregulación laboral. Es de destacar la delimitación
de diferentes tipos de flexibilidad
que realizan los autores, así como su
postura crítica con las visiones más simplistas
de lo que constituyen medidas flexibilizadoras,
casi exclusivamente centradas
en el mercado laboral o sobre un tipo
de flexibilidad determinado, lo cual puede
resultar ineficaz sin la introducción adicional
de otras medidas de reforma en el resto
de los ámbitos productivos, educativos
y sociales. El capítulo 8 se dedica a los
costes laborales y a la competitividad, y en
él se intenta explicar qué factores determinan
la estructura salarial interna de las empresas,
su conexión con diferentes estrategias
empresariales de competencia y la
influencia de las condiciones de mercado
en la fijación de los salarios. Para ello, entre
otras cosas, se recurre a una serie de
ejemplos tomados de la realidad que
muestran cómo diversas circunstancias y
sistemas de incentivos pueden conducir a
modelos de empresa con plantillas estables
y con un alto grado de inversión en recursos
humanos, o a modelos más basados en
la precarización del empleo. Resulta también
interesante –por lo que tiene de desacostumbrado–
la defensa que se hace de
la política industrial (política de I+D, fomento
de la competitividad…) como medida
complementaria a las estrictamente
laborales. Por su parte, en el capítulo 9 se
analiza el tema de la distribución de la renta
funcional, o, lo que es lo mismo, la relación
macroeconómica existente entre las
remuneraciones de los factores trabajo y
capital y su efecto sobre el crecimiento
económico.
La tercera y última parte del libro tiene
un único capítulo, el 10, destinado a plantear
algunas reflexiones sobre las tendencias y perspectivas de futuro en la evolución
de los mercados de trabajo en un contexto
de globalización. De él destaca el
análisis de las condiciones que propician
que fenómenos como la creciente subcontratación
o la intensificación de los flujos de
inmigración puedan redundar en una mejora
o en un deterioro de la calidad y de las
condiciones de trabajo.
En suma, el libro de Palacio y Álvarez
es una obra sobre el mercado laboral de
corte europeo y de ámbito eminentemente
macroeconómico, con unos objetivos
muy claros: una identificación y comprensión
rigurosa de los problemas actuales de
los mercados de trabajo de las economías
desarrolladas, y en particular el relativo al
desempleo, y una propuesta de medidas
para solucionarlos; y con un enfoque teórico
y doctrinal moderadamente heterodoxo y
muy maduro y coherente. Y si bien no se
abordan específicamente aspectos fundamentales
del mercado laboral (las participación
en el mercado laboral, la emigración, la
desigualdad salarial o la discriminación en
el mercado laboral), la percepción de que
se dan estas ausencias es posible que se deba
más a que el título de la obra parece
que induzca al lector a imaginarse una
obra de tipo general y omnicomprensiva, y
no tanto a que falten aspectos esenciales
en una obra que tiene unos propósitos
muy claros y pertinentes.
1 A este respecto, merece la pena recordar que la
Economía Laboral es también una de las áreas de investigación
en las que, en las últimas décadas, el avance de
las hipótesis teóricas se produce en estrecha conexión
con su contrastación empírica; no en vano la microeconometría
(análisis econométricos basados en la explotación
de encuestas a los hogares, a los empresarios, etc.) ha
encontrado uno de sus principales campos de aplicación
en la Economía Laboral.
2 En la actualidad, la mayoría de libros de texto de
macroeconomía de nivel intermedio recogen este enfoque
de competencia imperfecta a la hora de integrar el mercado
de trabajo en modelos macroeconómicos generales.