VIII. INFORMES
25.
Doctrina y ortodoxia.
María Nieves García Santos
EL INFORME ANUAL del Banco de España es
una de las principales publicaciones de la autoridad
monetaria. Analiza, desde una perspectiva
global, la situación de la economía española tomando
como referencia el marco económico internacional,
y en particular de la zona euro. El
Informe abarca tanto las políticas económica,
monetaria, fiscal y estructural como las condiciones
financieras (flujos y posición patrimonial)
del sector no financiero1 (hogares, sociedades
no financieras, administraciones públicas, y
sector exterior).
El enfoque del Informe no es meramente
descriptivo. La autoridad monetaria da su opinión
y realiza recomendaciones en materia económica
para reforzar la posición competitiva de
la economía española y garantizar un crecimiento
sostenible. También comenta las reformas llevadas
a cabo en materia económica por el
Gobierno y señala los elementos positivos y las
debilidades y riesgos existentes en la economía
española y en las principales economías mundiales.
También comenta sus perspectivas económicas
y financieras a corto, medio y largo plazo.
Este enfoque del Informe se puede encuadrar
dentro de una de las funciones que la Ley de
Autonomía de 1994 le otorga al Banco de
España: asesorar al Gobierno y realizar los informes
y estudios que resulten procedentes.
El Informe consta de seis capítulos más una
sección con las cuentas anuales de la institución
y un anejo legislativo, con una extensión de cerca
de 300 páginas en los últimos dos años. Los capítulos
1 a 5 contienen análisis de la evolución
económica y políticas aplicadas, mientras que el
capítulo 6 recoge el informe de gestión del Banco
de España.
El primer capítulo tiene carácter introductorio,
y en él se comentan los principales aspectos
que han caracterizado la evolución de la economía
mundial y, en particular, la economía española.
En ese capítulo, además, se introducen algunos
apartados sobre temas que se quieran
destacar por su importancia sobre la economía
mundial o española. Por ejemplo, en el último
informe, de 2004, se recogieron tres apartados
sobre "El reto de la competitividad", "La situación
financiera de las familias y el mercado de la
vivienda" y "Políticas económicas para fomentar
la sostenibilidad del crecimiento".
En la parte principal del Informe –capítulos
2 a 5– se distinguen dos análisis: 1) sobre condiciones
y políticas económicas, tanto en el ámbito
internacional como en el nacional, y 2) sobre
la situación financiera en España. La evolución
de los mercados y de los intermediarios financieros
españoles se integra en esta segunda parte
del Informe.
Tras el capítulo inicial, el capítulo 2 describe
la evolución económica por zonas geográficas,
tanto de las principales economías industrializadas
(Estados Unidos, Japón y los países europeos
no pertenecientes a la zona euro) como de las
emergentes de Asia2, América Latina y los países
de Europa del Este recientemente incorporados a
la Unión Europea.
La situación económica del área del euro se
recoge de forma pormenorizada en el cápítulo 3.
El análisis se desglosa en tres epígrafes. En primer
lugar se comentan las condiciones económicas
en términos de actividad (PIB y sus componentes),
empleo, precios y costes (productividad
del trabajo y remuneración por asalariado) y su
repercusión sobre los márgenes empresariales.
Las políticas fiscales y estructurales se exponen
en un segundo apartado. Todos estos elementos
se suelen comentar de forma agregada para la
zona euro junto con la caracterización de los diferentes
países, con especial atención a Alemania
y Francia. El capítulo se cierra con la política
monetaria común desde dos puntos de vista: las
decisiones de política monetaria y las condiciones
financieras en la zona euro. Sobre este último
punto se consideran: 1) los tipos de interés a
corto plazo; 2) los rendimientos de la deuda pública
y los diferenciales respecto a éstos de los
bonos corporativos; 3) las rentabilidades de los
índices bursátiles; 4) los tipos de cambio del euro;
5) el comportamiento de los agregados monetarios
y crediticios, y 6) breve referencia a la
financiación de los hogares y las sociedades no
financieras.
La economía española es objeto del análisis
más profundo y extenso del Informe (cerca de 40
páginas en los dos últimos años). El capítulo 4 se
dedica específicamente a su estudio. Consta de
ocho apartados que comprenden desde las condiciones
monetarias y financieras y las políticas
macroeconómicas programadas a nivel doméstico
hasta la actividad de las administraciones públicas
y la evolución de los flujos y el saldo con
el exterior. La demanda y la evolución de la actividad,
el mercado de trabajo, los costes y los
precios y el nivel de competitividad de la economía
española son analizados igualmente en
subepígrafes específicos del capítulo.
El capítulo 5 tiene un contenido exclusivamente
financiero. En él se comentan, por un lado,
las operaciones financieras de la economía
española y, por otro, el saldo o la posición patrimonial
del sector privado no financiero, en concreto,
de los hogares y de las sociedades no financieras.
Los otros dos apartados del capítulo
tienen otra perspectiva: la actividad en los mercados
de valores y de los participantes. En el primero
de ellos, se comenta la evolución de los
mercados primarios y la actividad y los precios
de los mercados secundarios. Respecto a las emisiones,
se analiza el volumen y las características
tanto de las de renta fija como de las de renta variable,
y se desglosan los principales emisores
por sectores (instituciones financieras, sociedades
no financieras y administraciones públicas).
En cuanto al epígrafe destinado a los participantes,
se consideran la actividad de las entidades de
depósito y, de forma breve, la de los inversores
institucionales.
El capítulo 6 está dedicado a la gestión del
Banco de España. La primera sección se refiere a
las actividades del Banco de España en el eurosistema,
a las que siguen las actividades internacionales,
el análisis económico e investigación y
las actividades de supervisión y regulación bancaria.
Las siguientes secciones comprenden actividades
de un carácter más instrumental, como
son las funciones operativas, las estadísticas, el
servicio de reclamaciones y la organización y administración
interna. Estos informes de gestión
se completan con otros informes como son los de
supervisión bancaria, balanza de pagos, servicio
de reclamaciones, central de balances y mercado
de deuda pública. El capítulo se completa con las
cuentas anuales auditadas del Banco de España,
que comprenden, según establece su reglamento interno, el balance, la cuenta de resultados y
la memoria explicativa.
Por último, el Informe incluye un anejo legislativo
en el que se recogen y comentan las
principales normas que afectan al sistema financiero
español, y en particular a las competencias
del Banco de España, publicadas en el
año anterior y hasta la fecha de publicación del
Informe. Este anejo se compone principalmente
de una recopilación con comentarios de las
normas legales más significativas, agrupadas
mensualmente por temas y rango de las normas.
Esta exposición se completa con un índice
sistemático de materias cuya normativa ha
sido modificada.Todas las disposiciones que se
recogen en el anejo ya han sido comentadas de
forma más amplia en los artículos trimestrales
sobre regulación financiera que se publican en
el Boletín Económico del Banco de España.
El Informe Anual del Banco de España ha
mantenido una estructura fija en los últimos
años que facilita el seguimiento, pero, aparte
de ello, introduce algunos temas a los que
quiere dedicar una atención especial. Es decir,
a lo largo de todo el Informe se presentan una
serie de recuadros con el objeto de destacar
diferentes aspectos que tengan especial interés
por sus repercusiones económicas y financieras,
por ser novedosos o por que suponen
un cambio en las estructuras económicas.
Algunos de ellos son un resumen de artículos
ya publicados en el Boletín Económico o en
Documentos de Trabajo del Banco de España. A
modo de ejemplo sobre este tipo de incisos,
señalamos algunos de los publicados en el último
Informe: "La sobrevaloración del precio
de la vivienda en España", "El incremento del
precio del petróleo", " El papel de China en la
economía mundial", "La transmisión de volatilidad
entre los tipos de interés a corto plazo
y los de largo plazo en el mercado interbancario
de la UEM".
Este Informe se publica a mediados del mes
de junio. Su difusión se hace mediante una
presentación al Consejo del Banco de España
acompañada por un discurso del Gobernador,
y concierta la atención de todos los medios por
la valoración que se hace de la situación económica
y porque el máximo representante de
la entidad aprovecha la circunstancia para alertar
de riesgos y realizar recomendaciones tanto
a las autoridades políticas como a las entidades
financieras. Ambos, Informe y discurso, se ponen
a disposición del público en la página web
de la entidad, y su versión en papel es gratuita.
El Informe del Banco de España es una referencia
básica para el seguimiento de la economía
mundial y española no sólo por sus explicaciones
de los hechos y políticas aplicadas en
el año de referencia, sino porque además ofrece
su visión sobre el desarrollo futuro de las distintas
áreas económicas, considerando los escenarios
previsibles y los riesgos. En el volumen
correspondiente al ejercicio 2004, publicado
en junio de 2005, se señalan como riesgos que
amenazan la continuidad del crecimiento mundial
el agravamiento de los desequilibrios globales,
la modificación del comportamiento de
los inversores que financian el déficit exterior
norteamericano, los cambios bruscos en los tipos
de interés o la aparición de nuevas presiones
alcistas sobre los precios del petróleo.
Para cada área geográfica o tema analizado,
el Banco de España ofrece recetas sobre las políticas
económicas que se consideran más razonables
para el logro del equilibrio económico o
la sostenibilidad del crecimiento dentro de la
más pura ortodoxia. Así, las recomendaciones
inciden continuamente en la necesidad de
avanzar en las reformas estructurales (en el caso
del área euro, China, Japón, Rusia, ...). En el
caso europeo y en el español, las reformas necesarias
deben mejorar el mercado de trabajo.
En el año 2004 destaca el énfasis dedicado
al crecimiento de la productividad en Europa,
y en especial en España. Haría falta una reorientación
de la producción hacia los sectores
productores de tecnologías de la información y
la comunicación, una mayor difusión de las innovaciones,
mejoras en el capital humano y un
mayor grado de competencia.
La economía española ha mostrado un
cierto agravamiento de su crecimiento desequilibrado
en el año 2004. Así, se ha caracterizado
por un elevado peso de la actividad de
construcción, que viene determinado por la
pujanza de la demanda, favorecida a su vez
por unas holgadas condiciones financieras. La
consecuencia ha sido un alza de los precios de
las viviendas del 17,4% en media anual. El
Banco de España señala que éstos acumulan
unas ganancias del 110% en términos reales
desde finales de 1997, hecho que no se puede
explicar por sus determinantes fundamentales.
Dado que ello apunta a una cierta sobrevaloración,
y que hay cierto riesgo de que se produzca
un ajuste no suave si empeorara la posición
patrimonial neta de las familias, la
solución pasa por garantizar una continuidad
del crecimiento económico, pero modificando
su composición.
Esta receta también serviría para frenar el
deterioro de la posición competitiva de los
productos españoles. Según el Informe, nuestras
desventajas relativas en costes laborales unitarios,
retraso en la incorporación del capital
tecnológico y escasa dotación del capital humano,
deberían corregirse para impulsar el potencial
de crecimiento de la economía y generar
nuevas oportunidades de negocio. Ahora el
Gobierno tiene que hacer los deberes.
1 Las entidades de crédito son analizadas más en detalle
en otras publicaciones del Banco de España: la
Memoria de la supervisión bancaria en España y las publicaciones
de Estabilidad Financiera (Informe, Revista y Notas).
2 China es analizada en un subepígrafe específico en<
el último Informe Anual del Banco de España.