IV. ECONOMISTAS PREMIADOS
21.
Creatividad e inconformismo:
Paul Krugman.
José Antonio Alonso
1. En los orígenes de la nueva
teoría del comercio
CON EL FINAL DE LA DÉCADA de los setenta
se produce una intensa renovación
doctrinal en uno de los campos de la teoría
económica de más asentada y compartida
tradición: la teoría del comercio internacional.
En concreto, en 1979, un artículo
publicado en el Journal of International
Economics, titulado "Increasing returns,monopolistic
competition and international
trade" (Retornos incrementales, competencia
monopolística y comercio internacional),
va a revolucionar el modo de entender
la especialización comercial de los
países desarrollados, dando origen a lo que
después se llamaría la "nueva teoría del comercio".
Su autor era un joven economista,
educado en Yale, de apenas 26 años,
Paul Krugman, que después pasaría a ocupar
un lugar privilegiado entre los economistas
más activos, creativos y prestigiosos
de las últimas décadas.
Para entender el valor de esta primera
aportación, conviene aludir a la contradictoria
situación en la que se encontraba la
teoría del comercio entonces, dotada de un
corpus teórico notablemente consistente,
pero con dificultades para explicar buena
parte de las corrientes comerciales vigentes.
En efecto, desde la originaria aportación
de James Mill y de David Ricardo, en
el primer tercio del siglo XIX, la explicación
de la especialización comercial remitía,
sin apenas variación, al consolidado
principio de la ventaja comparativa. De
hecho, pocas propuestas teóricas resultaron
tan longevas y resistentes a la crítica
como esta que alude a las ventajas que se
derivan de la especialización productiva,
aprovechando los diferenciales en los costes
relativos que existen entre países. Es
cierto que tras Ricardo se habían producido
algunas aportaciones relevantes. De entre
ellas las más importantes, las debidas a
los economistas suecos Heckscher y Ohlin
(en adelante H-O), asociando los diferenciales
de costes a la dotación comparada de
factores entre países y a la intensidad con
que éstos eran usados en la producción de
los bienes. Posteriormente, los postulados
de la teoría del comercio se enriquecieron
con las proposiciones de Stolper y de
Samuelson referidas a los efectos que el
comercio tenía sobre los costes de los factores.
La realidad, sin embargo, no siempre
convalidaba los elegantes desarrollos de
semejante propuesta teórica. El problema
no era sólo la existencia de ciertas pruebas
empíricas que contradecían las iniciales
prescripciones de H-O (como las realizadas
por Leontief), sino también la propia
orientación y composición de buena parte
de los flujos comerciales, que parecía poco
acorde con el mundo al que remitían
las ventajas comparadas. Tal sucedía, por
ejemplo, con el papel protagonista que los
países industriales, de similar dotación de
factores, tenían en el origen y destino de
los flujos de comercio, cuando lo esperable
sería que el comercio se diese preferentemente
entre países de dotaciones
contrastadas; o bien, todavía más paradójico,
la presencia dominante de la especialización
intraindustrial (intercambio de variedades
de un mismo producto) en el
comercio entre los países industriales,
cuando lo esperable sería un perfil contrastado
entre exportaciones e importaciones.
Es cierto que, con anterioridad, se
habían generado algunas hipótesis teóricas
para explicar este tipo de especialización
(las más importantes debidas a Linder, a
Posner y Vernon), pero ninguna había adquirido
el rango de generalidad requerido
para ofrecer una explicación solvente del
fenómeno. En este contexto se produce la
aportación de Krugman, que asocia el comercio instraindusrial a la existencia simultánea
de rendimientos crecientes en la
producción y de diferenciación de productos
en el consumo. Los rendimientos
crecientes propician la concentración de
la producción, incrementando los flujos
de comercio internacional, mientras la diferenciación
de productos posibilita que
los consumidores definan sus preferencias
entre las variedades disponibles. Como
consecuencia de ambos fenómenos, es posible
que las variedades producidas localmente
en un país no coincidan con las demandadas
por sus consumidores: en la
medida en que esto se produzca en más
de un país, dará origen a un intercambio
cruzado de variedades (el llamado comercio
intraindustrial).
Lo que sorprendió de este primer trabajo
no fue sólo la iluminadora hipótesis
que subyace a la explicación del fenómeno,
sino también su creativo y consistente
fundamento analítico, presentado a través
de un modelo tan sencillo como sugerente.
Va a ser el "estilo de trabajo" que después
va a caracterizar a Krugman: ilustrar
el fenómeno analizado con un modelo
analítico que recoja lo sustancial de su
propuesta, haciendo gala de una capacidad
para la formalización matemática envidiable,
al combinar precisión con simplicidad.
En este primer ámbito de estudio,
referido al comercio, sus primeros modelos
se vieron favorecidos por los avances
realizados por Dixit y Stiglitz para modelizar
el comportamiento de mercados en
competencia imperfecta.
A este inicial trabajo le sucedieron
otros en los que enriquecía y desarrollaba
su propuesta, otorgando a ese enfoque el
alcance de una fecunda línea de trabajo.
Entre los artículos que cabe destacar en
este ámbito figuran "Scale economies,
product differentiation, and the pattern of
trade", publicado en American Economic
Review, en 1980; "Intraindustry specialization
and the gains from trade", publicado
en Journal of Political Economy, en 1981, o
"New theories of trade among industrial
countries", que vio la luz en American
Economic Review en 1983.
Los nuevos planteamientos sobre la
teoría del comercio tenían sus consecuencias
en el ámbito de la política económica.
También en este campo se produjeron
aportaciones relevantes de Krugman, fundando
lo que se conocería como "política
comercial estratégica". En este ámbito sería
muy iluminador el trabajo realizado
por Krugman, con J. Brander, "A reciprocal
dumping model of international trade",
publicado en
Journal of International
Economics, en 1987. Aunque ayudó a fundamentar
la política comercial estratégica,
Krugman nunca tuvo una posición
muy confiada en las posibilidades del recurso
a la protección, tal como demuestra
en "Is free trade passé?", publicado en
Journal of Economic Perspectives, en 1987.
Los avances doctrinales realizados por
Krugman en la teoría del comercio y en la
política comercial quedaron recogidos, de
una forma amplia y sistematizada, en sendos
libros realizados en colaboración con
E. Helpman, otro de los creadores destacados
de esta renovación doctrinal. Se trata
de Market Structure and Foreign Trade y
Market Structure and Trade Policy, ambos
publicados por MIT Press, en 1985 y
1989, respectivamente. Finalmente, pasado
el inicial período de constitución de
los fundamentos de la nueva teoría, Paul
Krugman publica, en 1990, una colección
de sus más destacados ensayos sobre esta
materia, titulado Rethinking International
Trade, un libro que resume la extraordinaria
creatividad de su autor a lo largo de la
década precedente.
2.
Un especialista en Economía
Internacional
La aportación de Krugman a la
Economía Internacional no se limita al
ámbito de la teoría de comercio: otros
campos de análisis fueron objeto de su
original y creativa aportación. De entre
esos ámbitos, tres son los que se traerán
aquí a colación.
El primero se refiere a la teoría de determinación
del tipo de cambio. El momento
era especialmente propicio para
ello: se había desmoronado el antiguo sistema
de tipos de cambio fijos acordado
en Bretton Woods, los mercados de capital
estaban en proceso de acelerada liberalización
y los flujos financieros internacionales
vivían un proceso de expansión
sin precedentes. Era necesario, por tanto,
revisar el conocimiento disponible sobre
los factores determinantes del tipo de
cambio. A este ámbito dedica Krugman
uno de sus primeros trabajos académicos:
en concreto, en 1976 publica junto con
R. Dornbursch un trabajo para Brookings
Paper on Economic Activity, titulado
"Flexible exchange rates in the short
run". Esta línea no la abandonará a lo largo
de toda la década siguiente, acompañando
sus aportaciones a la teoría del comercio.
Así, en 1978, publica en Journal of
International Economics "Purchaising power
partity and exchange rates"; en 1989,
en European Economic Review, "Differences
in income elasticities and secular trends
in real exchange rates"; en Oxford Review
of Economic Policy, "The case for stabilizating
exchange rates", o en 1991, en Quarterly
Journal of Economics, "Target zones
and exchange rate dynamics". Pero, tal
vez más relevante, es que a este tema dedica
sus Lionel Robbins Memorial Lectures,
de 1988, dando lugar a un libro notablemente
sugerente, Exchange Rate Instability,
publicado por MIT Press.
Un segundo ámbito de la Economía
Internacional en el que se producen
aportaciones relevantes de Krugman es
el referido a las crisis financieras y de
balanza de pagos sucedidas tras la década
de los ochenta. Krugman había reflexionado
sobre este tema en algunos trabajos
previos, como en "A model of
balance of payments crisis", publicado
en Journal of Money, Credit, and Banking
en 1979. No obstante, su trabajo más relevante
en este campo se produce en colaboración
con J. Rotemberg, "Speculative
attacks on target zones", integrado en un
libro editado por P. Krugman y M. Miller,
Exchange Rate Target and Currency Bands,
publicado por la Oxford University
Press, en 1992. Krugman defenderá la
existencia de una nueva generación de
crisis financieras, cuya base explicativa
no está tanto en los desajustes de los
fundamentos económicos de los países
afectados cuanto en la formación de expectativas
que se autocumplen a través
del funcionamiento de los mercados.
Krugman recogerá sus reflexiones sobre
este ámbito en el libro Currencies and
Crisis, editado por MIT Press, en 1992.
Finalmente, Krugman trabaja en analizar
cómo el comercio internacional
puede ayudar a explicar las desigualdades
internacionales. Su primera incursión
en este ámbito lo constituye un
modelo de explicación del comercio
Norte-Sur, en el que la innovación se realiza
en el Norte, mientras el Sur se beneficia
de la difusión tecnológica y de
sus más bajos salarios. En este línea se pueden situar sus trabajos "A model of
innovation, technology transfer, and the
world distribution of income", publicado
por el Journal of Political Economy, en
1979; "Trade, accumulation, and uneven
development", publicado en 1981 en
Journal of Development Economics, o, más
recientemente, "Globalization and the
inequality of Nations", publicado como
NBER Working Paper en 1995.
Acaso la demostración más visible
del dominio que Krugman tiene de este
ámbito de la doctrina relacionado con la
Economía Internacional lo constituya el
manual que (en colaboración con M.
Obstfeld) prepara para el estudio de esa
asignatura: se trata de International
Economics: Theory and Policy, publicado
desde 1988 por Scott Foresman/Little
Brown. Un manual notablemente completo,
escrito con un eficaz estilo pedagógico,
en el que se integran las nuevas
líneas de trabajo en este ámbito disciplinario
de la teoría económica.
3.
La geografía económica
y la senda de crecimiento
Un tercer ámbito en el que se producen
importantes aportaciones de
Krugman es en el de la explicación de la
dinámica de los procesos de desarrollo y
de concentración de la actividad económica.
Acaso el surgimiento de esta línea
de investigación, desplegada por el autor
a lo largo de la década de los noventa,
tenga su punto de origen en el más pleno
desarrollo analítico de las posibilidades
que brindan las economías de escala
(estáticas y dinámicas) en la explicación
de las dinámicas tanto temporal como
espacial del desarrollo económico.
Por lo que se refiere a la dinámica
temporal, Krugman trata de investigar el
papel que la secuencia histórica tiene en
la determinación de la dinámica económica.
En este ámbito será muy revelador
su trabajo "History vs. Expectations", publicado
en Quarterly Journal of Economics,
en 1991. Y sobre este mismo tema trabajará,
a través de modelos de auto-organización
de la dinámica de concentración
económica, en el libro titulado The
Self-Organizing Economy, publicado por
Blackwell Publishers en 1996.
La otra vertiente del problema tiene
que ver con los modelos espaciales de
distribución de la actividad económica:
un ámbito en el que será reconocida la
capacidad innovadora de Krugman. A
través de sus aportaciones, consiguió
que una disciplina que tenía un puesto
marginal en las preocupaciones académicas,
volviese a ocupar un puesto relevante
en la agenda de la investigación
económica. Dos trabajos son relevantes
en este ámbito: "Increasing returns and
economic geography", publicado en el
Journal of Polítical Economy, y "History
and industrial location: the case of the
manufacturing belt", publicado en
American Economic Review, ambos trabajos
de 1991.
Buena parte de las ideas desarrolladas
en esta línea de trabajo se recogerán
en dos pequeños pero sustanciosos libros:
Geography and Trade y Development,
Geography, and Economic Theory, publicados
ambos por MIT Press, en 1991 y
1995, respectivamente. Si en el primero
de los libros establece las bases analíticas
de su modelo de localización espacial,
tomando en cuenta los costes de transporte
y los rendimientos crecientes, en
el segundo hará un repaso crítico de las
aportaciones a las teorías del desarrollo
precedentes, para juzgarlas a la luz de
los nuevos modelos de localización.
Pasados unos años, ya casi a finales de la
década de los noventa, en 1999, volverá
sobre este mismo tema con un libro en
colaboración con M. Fujita y A.
Venables, titulado The Spatial Economy,
publicado por MIT Press.
4.
Original divulgador
y activo polemista
La etapa más reciente en el trabajo
de Krugman ha estado dominada por su voluntad de llegar al gran público a través
de una intensa actividad como ensayista,
analista de la realidad política y
económica y agudo polemista. En esta
faceta se encuentran alguno de los libros
que mayor eco y difusión han tenido. Es
el caso The Age of Diminished Expectations,
publicado por MIT Press en 1990;
Peddling Prospertity, publicado por Norton
en 1994; Pop Internationalism, publicado
por MIT Press, en 1996, The Accidental
Theorist, publicado por Norton en
1998, y The Return of Depression Economics,
publicado por Norton, en 1999.
En todos estos trabajos Krugman hace
gala de un estilo agudo, un gusto notable
por la polémica y una capacidad sorprendente
para presentar los argumentos
económicos más complejos de forma
comprensible para un lector no especializado.
Esta faceta como ensayista y divulgador
la ha combinado, en los últimos
tiempos, con su trabajo como columnista
en diversos medios de comunicación
de masas. Una actividad que comienza a
mediados de la década de los noventa
colaborando con Slate (1996-99), posteriormente
con Fortune (1997-99) o, en su
actividad mas reciente, con el New York
Times, desde el año 2000. En este ámbito
se empleó muy activamente en la crítica
de las posiciones económicas del gobierno
de Bush, convirtiéndose en uno
de los referentes más críticos de la
Administración norteamericana. Fruto
de esa actividad será su reciente libro
The Great Unraveling. Losing our Way in the
New Century, publicado en 2003.
5.
Un economista premiado
y reconocido
Del recorrido realizado se desprende
que nos encontramos ante uno de los
economistas más creativos, polémicos y
originales de los últimos tiempos. Un
economista que recorrió ámbitos muy
diversos de la doctrina económica tratando
de combinar originalidad en los
planteamientos, un cierto gusto por revertir
el pensamiento convencional y
una capacidad notable para dotar de
fundamento analítico a sus propuestas.
Combinó su actividad investigadora con
la docencia en el MIT, en la Universidad
de Stanford y actualmente en Princeton.
Como fruto de este trabajo obtuvo la
John Bates Clark Medal en 1991, el
Adam Smith Award en 1995, el Nikkei
Prize en 2001, o el Alonso Prize en
2002, estos dos últimos por sus contribuciones
a la economía regional. Dada
su juventud relativa, es esperable que de
su pluma salgan algunas nuevas aportaciones
teóricas; y, sin duda, seguiremos
disfrutando de su espíritu un tanto inconformista
y su capacidad para el debate
inteligente.